El cuño de oro giró en el aire
con el viento del azar al sur
el hálito de esperanza al norte
y el filo de Cronos al sin fin.
Todo se perdió en la bruma parda
y la pez tendió su manto-noche
se comió los sueños de vigilia
y bailó sobre párpados ciegos.
Suben los danzantes a la copa
agitan sus cuerpos en la cima
quieren tocar el disco dorado
de una luna casi mortecina
casi luna, casi faro vivo
en un negro mar de pesadilla.
Copyright© 2011María de Lourdes Ramírez Dueñas
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1 comentario:
No sé por qué, pero ese poema me preocupa...
Besos hermana
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