
Era llena de gracia, como el Avemaría;
¡quien la vio, no la pudo ya jamás olvidar!
-Amado Nervo-
Entre el barullo de perfumes y arracadas
"pashminas" de Turquía y "Rolex" tintineantes
y un gato que ronrronea por migas de virote
incómoda y aferrada a mirar el surco de una boca
una sonrisa, que antes era tersura
mastico despacio, dentro de mis cuatro estómagos
las palabras de autoayuda "spam".
Me miro en sus caras, soy como ellas
espejo
que asusta al asomo
porque sé como reflejaba antes.
Aquellas melenas gozosas al viento
son ahora tinte "cubrecanas" y fijador extrafirme
y los sueños de arrojos y venturas
se han fracturado
se han rearmado en pequeños "franquesteins"
demonios atemorizantes que viven bajo la cama.
"La carne al diablo y los huesos a Dios"
qusiera gritar con infantil desvergüenza
pero, con un sorbo de café sin azúcar
me lo paso al tercer estómago, el ácido
el que todo desbarata sin machacar.
La ingenuidad de un canto se instala
entre voces que no alcanzan concierto
solo un sexto de pares de ojos confabulan
se azoran y se enlazan hermanados.
... La fiesta sigue y se vuelve loa al misericordioso
cuando una voz de otros tiempos se eleva.
Inesperada elegía para una viva.
¿Será que se me nota que estoy en la orilla?
A veces... me siento llena de gracia
como si estuviera en el filo la vida.
-.-.-.-.-

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